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Jabones y champús para mascotas

Creo que hasta ahora no hemos hablado de la higiene o limpieza de las mascotas, esos animales que nos hacen compañía cada día. Los jabones naturales siempre han sido beneficiosos para la piel, no solo para la nuestra, sino también para nuestros animales doméstico. El PH de la piel de los perros es diferente al de los seres humanos, y se sitúa entre 7 y 8. Es por eso por lo que los jabones naturales que suelen alcanzar un PH más alcalino son beneficiosos para los animales.

Hay un jabón en particular para lavar perros pequeños como los caniches, y está fabricado cuidadosamente para que le deje un pelaje fantástico y saneado. Entre los ingredientes de estos jabones, se encuentra el aceite de Jojoba que, realmente, es una cera líquida que se conoce por sus propiedades acondicionadoras del pelo. También cuenta con otro tipo de propiedades como, por ejemplo, las antimicrobianas, que evitarán que el animal coja hongos o bacterias.
El aceite de ricino, por ejemplo, se utiliza mucho para el tratamiento del pelo seco o quebradizo, sensible a las roturas, en casos de caspa e incluso de alopecia (pérdida de pelo) Otro de los aceites que se deberían incorporar a un jabón para animales es el aceite de Neem. Es muy habitual para la elaboración de champús concretos, gracias a sus propiedades insecticidas. Hoy en día se emplea mucho para mejorar la piel y, sobre todo, la piel con problemas como la psoriasis. Si nuestra mascota tiene algún tipo de irritación en la piel, este champú le calmará mucho.
Otro aceite muy utilizado es el aceite de romero, que sirve para evitar hongos, es un fungicida muy  eficaz. Es perfecto contra los piojos, la sarna o las bacterias e insectos. Si la mascota tiene algún tipo de enfermedad en la piel, será aconsejable consultar con el veterinario. Los ingredientes, agrupándolos todos, serían: aceite de oliva, coco, ricino, palma, jojoba, neem, y aceite esencial de romero.
Campo di Fiore, por ejemplo, ha fabricado un champú para mascotas que le protege contra los insectos, es antiséptico y además está formado por aceites vegetales que le darán una sensación de suavidad. Las propiedades son varias; limpia la piel de animal sin afectar a su hidratación natural, limpia en profundidad para actuar como repelente de insectos y, además, posee un aroma muy agradable que no afecta al olfato de los animales.
Las indicaciones de este producto son que es un jabón sólido para mascotas, tiene un efecto antiséptico y suavizante y es una pastilla de 210 gramos, por lo que puede pasar por un jabón. ¿Cómo usarlo? Hay que frotar directamente sobre el pelo del animal hasta que salga algo de espuma. Después habrá que lavarlo de forma habitual y dejar que repose durante cinco minutos antes de aclararlo con agua templada o fría.

Diagnosticando problemas en el jabón

Cuando el jabón presente de forma interior ciertos huecos de solución aceitosa o acuosa es muy probable que se deba a una separación de la solución de sosa. Si son pequeños los huecos, se reabsorberán solos. Si son de mayor tamaño, es necesario volver a derretir el jabón para hacerlo de nuevo.

Si el jabón presenta algún tipo de quiebra exterior o resquebrajaduras, es porque se ha añadido demasiada sosa al jabón. Si esto ocurre, habrá que fundir toda la mezcla de nuevo y añadir un poco más de aceite. Si los resquebrajamientos son de menor tamaño, también puede ser provocado por los aceites, por lo que se deberá añadir más agua a la mezcla.

En casos en los que el jabón presenta una capa acuosa debajo, habrá que revisar con detenimiento la receta y fundirlo todo de nuevo con los líquidos que contenga.

Si haces jabón y el resultado es una pieza seca y desmenuzada, habrá que añadirle más aceite y refundirlo de nuevo. Si se trata de jabón líquido o detergente, es debido a un exceso de sosa.

Si el jabón se te despegó antes de ponerlo en el molde es porque se ha granulado antes de haberlo sacado de la olla. Suele pasar con algunos aditivos o colorantes, que aceleran el proceso de traza. Con fundirlo todo de nuevo y añadir más agua, el problema debería resolverse.

A veces ocurre que el jabón toma cierta textura de arcilla durante las primeras semanas. Si es así, solo hay que esperar hasta que desaparezca y tenga la consistencia apropiada. Cuando el jabón es más clarito en los extremos y más oscuro en el interior es debido al estado de gel por el que ha pasado, que por lo visto, no ha afectado a los extremos pero sí al centro. Cuando se utilizan moldes de madera es común que este tipo de problemas pueda suceder. Para evitarlos, lo que hay que haces es precalentar el molde de madera previamente durante diez minutos en el horno antes de vaciar el jabón por completo. Esto hace que el molde absorba más calor por los bordes, y así quedaría todo igualado.

Si el jabón se te ha oscurecido en la parte exterior y parece chocolate es porque lo habrás cortado con alambre y éste se oxidó. De todas formas, no afecta a las propiedades del jabón. Aunque su aspecto no sea el más estético, seguirá cumpliendo sus funciones como jabón.

Al fundir el jabón de nuevo, será necesario usar los guantes. ¿Cómo lo fundimos? Primero hay que picar el jabón mientras vamos añadiendo agua para que se vaya fundiendo al baño maría. Se va agregando agua en pequeñas cantidades para no sobrepasarnos. Si hay que añadir aceite, se aprovecha la ocasión para hacerlo. Es importante que nunca se utilice el microondas o el horno para este tipo de fundición porque la mezcla podría quedar impregnada por toda la cocina. Cuando veamos que está fundiéndose, habrá que removerlo con una cuchara de madera para que no se forme espuma.