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Moldes para jabones

Si estás pensando en fabricar una nueva tanda de jabones, te recomendamos los moldes que nos plantea Campo di fiore. No tienes por qué utilizar los suyos. Tan solo es un claro ejemplo de hasta dónde llega la creatividad cuando se trata de crear jabones naturales. Muchas son las empresas que dedican su actividad comercial a crear y vender moldes para jabones, de todas las formas y ornamentos, más o menos minimalistas, más o menos marcados, infantiles, para adultos, con formas curiosas como de verduras, flores, bicicletas, piratas, helados… Como ves, puedes encontrar todo tipo de moldes, entre los que destacamos:

Moldes en forma de mariposa. ¿Te gustan las mariposas? Porque este molde es perfecto para ti. Hay diferentes moldes de distintas mariposas, que podrás elegir según el gusto que tengas. Para los más pequeños, es un molde de lo más aconsejable, o incluso para regalar en un cumpleaños.

 

 

 

 

 

 

 

 

Moldes con forma de piratas, aunque ahora con este tiempo no se utilizan mucho (por eso de que los piratas van unidos al verano, al calor y el mar. Pero oye, ¡para gustos, colores! Estos moldes son ideales para regalos, y sobre todo para los más pequeños, que disfrutan siempre con estos dibujos tan atrevidos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Moldes con forma de lirios, ideales para otoño. De color lavanda, estos lirios serán perfectos para decorar tu jabonera en estos días otoñales. Las flores siempre transmiten esa sensación de frescura, de campo, y si también utilizas el aroma a lirio en los jabones, mejor que mejor.

 

 

 

 

 

 

 

 

¡Y no podían faltar los guisantes! Con este molde de guisantes, tus jabones tendrán una pinta estupenda. Los amantes de las verduras no se lo pensarán dos veces a la hora de hacer estos jabones con forma de guisantes. Podrían hacerse pasar por guisantes de verdad, incluso. Son ideales para dejarlos en la cocina, y lavarnos las manos antes de cocinar o de comer.

 

 

 

 

 

 

 

 

Los paseos en bicicleta son un plan estupendo para otoño. ¿Qué mejor manera de representarlos que a través de un molde para tus jabones? Si eliges este modelo para los jabones, sin duda le darás ese toque divertido cada vez que te laves las manos. ¡Ideal para irte de vacaciones!

En realidad encontrarás un sinfín de moldes en la página web de Campo di Fiore, y tienes de todo, desde motivos florales hasta animales, motivos geométricos, moldes de corazones, moldes de silicona, etc.

Como sabéis, para hacer jabones de colores, el color se inserta dentro de los ingredientes del jabón, por lo que será una tontería que busquéis moldes de diferentes gamas cromáticas. Según el estilo que busques, encontrarás mil formas que podrás poner en marcha para tus jabones. Y si por algún casual, encuentras la fórmula para crearte tus propios moldes caseros, mejor que mejor. Te animo a que lo pruebes.

 

Aprovechamiento de restos

Muchas veces nos topamos con trozos de jabón que ya no vamos a utilizar, y los desechamos en la papelera en lugar de darles mejor uso, como por ejemplo, reutilizarlos para fabricar jabón de nuevo. Ahora que hay que hacer economía, no hay nada mejor que reciclar materiales para crear otras cosas nuevas y totalmente caseras. Si tienes restos de jabón líquido, jabón para la ducha, para lavar la ropa o jabones sólidos, todos ellos sirven para crear una nueva pieza de jabón natural. Paséate por casa para buscar los restos y deposítalos todos sobre un contenedor para que te sea más fácil localizarlos después. Será imprescindible que no se desperdicie el jabón. Para fundir de nuevo todos estos elementos, primero tendremos que utilizar una olla resistente al calor.

Colocaremos los restos del jabón dentro de la olla, y previamente los trocearemos en pequeñas piezas para reducir el tiempo que necesitarás para fabricar nuevos jabones. Esta olla la pondremos sobre un recipiente mayor, que llenaremos de agua. Colocamos la olla con los trozos de jabón encima del recipiente, y veremos cómo flota. Se llama baño maría. Ponemos el agua a hervir pero que el agua no salte del recipiente. Para ello será necesario mantener la temperatura de la olla regulada constantemente.

Todos los restos del jabón acabarán disolviéndose, por lo que será mucho más fácil volverlos a unir. Cuando todos los trozos ya hayan pasado al estado líquido, podrás incorporar los aceites esenciales, colorantes, y demás ingredientes extra para personalizar tus jabones. El resto ya es conocido por todos. El contenido líquido de la olla se vierte sobre unos moldes, los que hayáis elegido, y se deja secar durante un tiempo. Cuando el jabón haya reposado, se podrá proceder a trocearlo en piezas y se dejará descansar un mes hasta su uso.

El reciclaje es una práctica muy común hoy en día, y aprovechar todos los elementos y materiales disponibles para volver a crear algo de valor, es muy útil sobre todo para épocas en las que el dinero escasea y necesitamos apretarnos el cinturón. Los jabones no suelen ser productos caros, pero a la larga, el ahorro es importante. Además, qué mejor manera de disfrutar de los jabones, que hacerlos tú mismo, con los ingredientes que quieres según lo que busques. Hay ingredientes para luchar contra el acné, otros para la celulitis o estrías, otros para refrescar la piel… según sea tu caso, podrás crearlos a tu gusto. Y darles el toque de color que más te guste.

Procesos y definiciones

Hemos hablado de miles de opciones para crear jabones nuevos, pero aún no hemos comentado qué es el jabón o de dónde proviene. El jabón resulta de la combinación entre hidróxido de sodio y ácidos grasos. La mezcla de ambos se denomina saponificación. El ácido graso puede tener varios orígenes, ya sea animal o vegetal. Los aceites suelen formar parte de este grupo: aceite de coco, de rosa mosqueta, etc. El jabón se puede disolver en agua, como todos sabéis.

Desde su creación, el jabón se hizo sólido, que corresponde al material seco obtenido durante la preparación de la saponificación, los aceites y demás ingredientes. Existen varios tipos de jabones. El jabón de Marsella, el jabón de Alepo, el jabón de Castilla, el portugués azul y blanco, el de Brea y el jabón para el coche. Los jabones poseen propiedades concretas que permiten la limpieza, como por ejemplo, sus moléculas liposolubles e hidrosolubles. EL primer componente es el encargado de humedecer la grasa para disolverla, mientras que el segundo componente disuelve el jabón en el agua. Cuestión química. Por eso, cuando intentamos quitar manchas únicamente con el agua, nos encontramos con el problema de que no han desaparecido. Porque la grasa es indisoluble en agua. En cambio, el jabón bien puede encargarse tanto de la grasa como del agua.

La saponificación es un proceso a través del cual obtenemos el jabón, y es el mismo tanto para productos caseros como para productos industriales. Y tiene tres fases principales. La saponificación, el sangrado y el moldeado. La saponificación se lleva a cabo a través de la ebullición. Se hierve grasa, se incorpora poco a poco la sosa cáustica, y se va removiendo para que acabe siendo una masa algo espesa. Esa reacción es la que se conoce como saponificación.

El sangrado consiste en colocar el jabón en forma de gránulos sobre la superficie. Se incorpora sal común para que la mezcla cuaje correctamente. De ahí el nombre, sangrado o salado. De esta forma se consigue separar el jabón de la sosa y del agua.

El moldeado se lleva a cabo una vez el jabón se incorpora a otro recipiente en donde añadirle aceites, perfumes, y demás. Una vez que se enfríe el jabón, ya no se le puede añadir más ingredientes. Se vierte en moldes preseleccionados, se deja enfriar y se trocea.

La colección de jabones de otoño ya está a punto

El otoño está a la vuelta de la esquina, y qué mejor manera de darle la bienvenida que con una fabricación de jabones artesanales. El otoño es una buena época para inventarse nuevas formas olorosas que, con un poco de colorido, quedarán estupendas en nuestro baño (o en donde sea) Hacer jabón no es difícil, ya lo hemos ido viendo a lo largo de los artículos que he ido publicando. Pero cada jabón tiene su historia y a veces requieren más atención por nuestra parte. Los jabones más creativos suelen ser los que más trabajo dan, pero al final todos aportan un resultado magnífico. Y merece la pena.

Uno de los jabones que se suelen hacer ahora que el otoño está a punto de llegar, es el jabón que combina la esencia del aguacate, con aceites como el coco, ricino,  o karité. Una mezcla, sin duda, explosiva para la piel y los sentidos. No te dejará indiferente. La fórmula exacta es la siguiente:

– Aceite de coco (utilizaremos 120 gramos)

– Aceite de oliva (530 gramos, aproximadamente)

– Aceite de aguacate (con 50 gramos será suficiente)

– Aceite de ricino (60 gramos bastará)

– Manteca de Karité (70 gramos)

– Agua destilada (utilizaremos 270 gramos, aproximadamente)

– Hidróxido de sodio (100 gramos, aproximadamente)

Esta combinación de componentes no solo dará una frescura a la fragancia del jabón, sino que los colores resultantes serán vivos y muy llamativos. Anímate y crea tu propio jabón. Puedes escoger los ingredientes que más desees. Piensa que algunos jabones están indicados para las mascotas, otros se pueden utilizar para la higiene de la cara, y otros para las manos. Y si las piezas de jabón no te convencen, también puedes optar por hacer jabón líquido. Según combines los elementos que vayas a añadir, podrá ser para la ducha o para lavar la ropa.

El arte del jabón no conoce límites. Tan solo estás tú, tu imaginación y las ganas que tengas de explorar nuevos horizontes perfumados.