Tag Archives: ingredientes

Aceites esenciales, arcillas, barro y extractos para nuestra piel

Los mejores complementos para decorar e intensificar tus jabones… aquí los tienes. Desde los aceites más utilizados hasta las infusiones que mejor tratan nuestra piel.

Aceites Esenciales:

Es conocido por todo el mundo que los aceites provienen de las plantas, y lo único que ha evolucionado con el tiempo ha sido la manera de extracción y su uso, cambiando según las épocas, adaptándose a nuevas necesidades, etc.. Los orígenes se sitúan en las primeras civilizaciones. La literatura propia de la India describe minuciosamente más de 700 sustancias diferentes con las que crear aceites esenciales: canela, nardo, mirra, cilantro, jengibre…

En China, sin embargo, la tradición muestra una conexión directa con la acupuntura, técnica milenaria que se sirve del opio, jengibre y alcanfor como métodos terapéuticos del ritual. En el Antiguo Egipto, sus trucos higiénicos se remontan a las plantas medicinales como el cerro y la mirra, empleados mayoritariamente para cubrir los cadáveres, en embalsamamientos, etc…

Los aceites esenciales requieren de un estudio profundo para averiguar a ciencia cierta cuáles son sus consecuencias positivas, y cuáles son los beneficios para la piel. Los aceites más utilizados son el de la rosa, el geranio, árbol de té, limón, clavo, canela, menta, eucalipto, azahar, lavanda…

Las arcillas y barros:

 La arcilla tiene como componentes ciertos minerales naturales que tienen grandes beneficios sobre la piel. Dependiendo de los minerales que sean, las arcillas tendrán una u otra utilidad. Por ejemplo:

– La arcilla roja: se utiliza normalmente para las pieles mixtas, y sobre todo, las grasas. Está recomendado para problemas cutáneos como la cuperosis, acné, herpes, psoriasis, transpiración excesiva, etc…

– La arcilla blanca: también recibe el nombre de caolín, y es un buen exfoliante para la piel. Nutre, cicatriza y además prevé las arrugas, alargando su aparición. Las pieles más indicadas para este tipo de arcilla son las secas y sensibles.

– La arcilla rosa: es una combinación entre la arcilla roja y la blanca.

– La arcilla verde: es buena para absorber y cicatrizar. Antiséptica como ninguna, se utiliza normalmente sobre pieles mixtas y grasas; los casos de dermatitis también verán un resultado positivo.

– La arcilla azul: tiene su origen en la ceniza volcánica australiana, y es perfecta para pieles grasas.

– Rhassoul: su origen se sitúa en Marruecos, y su principal función es la de hidratar y alimentar a la piel.

– El barro del Mar Muerto: Hidratan, calman y relajan. Su acción reductora de toxinas provocan una estimulación en la cicatrización de posibles heridas.
Los extractos:
Podemos agruparlos en tres sustancias: algas, aloe vera y frutas y verduras:
Algas: ejemplos como kombu, coralina officinalis, wakame o spirulina son perfectos para devolverle a la piel las vitaminas que puede haber perdido con el tiempo. Los minerales, el iodo y el magnesio también forman parte de sus beneficios. Su utilización produce una oxigenación de la piel, reafirmándola y desintoxicándola; se nutre y además alarga la posible aparición de arrugas.
Aloe Vera: el resultado de tan natural remedio se obtiene triturando las hojas de aloe vera que normalmente rondan los tres años. Entre sus beneficios, se encuentra sus efectos anti inflamatorios, cicatrizantes y sobre todo, regeneradores. Las llagas, manchas, psoriasis o el acné son los principales problemas a los que hace frente.
Frutas y verduras: La piña, el tomate, la granada o las uvas son algunas de las frutas o verduras que contribuyen a una piel más hidratada. Antioxidantes, astringentes, hidratantes o simplemente capaces de activar la circulación, estos elementos son muy recomendables, sobre todo si quieres hacer jabón casero natural.

Leche de cabra, frambuesa o limón: ingredientes protagonistas del jabón

Cambios de hábito en la higiene de los españoles. Ahora apuestan más por los productos naturales. Leche de cabra, frambuesa, limón y naranja, almendras, miel y galleta, tomate y macadamia, arroz o mango y manzanilla son algunos de los olores de los jabones naturales que cada vez ofrecen más tiendas artesanas. Todo un deleite para el olfato, que parece encontrarse en un lugar de comidas con ese olor tan maravilloso para los sentidos.

Pastillas de colores, de todas las formas y tamaños inundan estas tiendas de jabones. Pero no de un jabón cualquiera, son jabones naturales. Fabricados a base de productos naturales, cuyo principal ingrediente es el aceite de oliva, más otros aceites y aditivos que hacen que cada porción de jabón sea único e irrepetible.

¿Quién podía imaginar que la leche de cabra sería un ingrediente para la fabricación de un jabón? Pues sí, así es. A pesar de ser una gran desconocida como materia prima en cosmética, tiene un alto contenido en proteínas, vitaminas y materiales, además de lípidos una gran cantidad de aceites naturales de la leche que humectan y restauran la piel. También contiene lipoproteínas que ayudan a transportan los nutrientes al interior de las células.

Y el aceite de Macadamia también puede ser un ingrediente fundamental en la elaboración del jabón natural. Con su composición rica en ácidos oleicos, linoléicos y esteroles, cuenta con numerosas propiedades suavizantes, hidratantes y calmantes.

Y es que los españoles y sobre todo las españolas, apuestan más por los productos naturales. Porque al contrario de lo que piensan muchos españoles, los productos artesanos y a granel sirven para el ahorro diario de los hogares. Los españoles han vuelto a las pastillas de jabón que hace ya mucho tiempo habían desechado. Pero ahora se trata de pastillas personalizadas, elegidas por su olor y color, por su combinación de ingredientes naturales y por sus propiedades dermatológicas en muchos casos.

A pesar de que ambos colectivos se muestran preocupados por su higiene y aspecto físicos, el gasto mensual en cosméticos es más alto en ellas que en ellos. Casi el 40% de las mujeres manifiestan un gasto de algo más de 10 euros al mes en productos de cosmética, mientras que a esta cantidad no llegan ni un 9% de hombres.

Pero todavía una gran parte de los españoles, bien por su poca disponibilidad de tiempo o por una mera costumbre, sigue apostando por las grandes marcas y las grandes superficies. Prefieren lo industrial que lo natural, porque no tienen ni un minuto para dedicarse a pensar en lo perjudicial o beneficioso de ese o de otro producto.

El ritmo de vida del siglo XXI ha venido marcado por el estrés, la velocidad y el poco tiempo libre. No hay tiempo para casi nada.

La expansión del jabón natural

Los jabones naturales se hacen un hueco en nuestra vida diaria. Sus propiedades beneficiosas para la piel y su carácter ecológico les otorgan el valor especial que ocupan en nuestra higiene personal, y la facilidad para fabricarlos nosotros mismos lo convierten en un excelente hobby. Las posibilidades son enormes: desde sus olores, colores y formas hasta su composición, clave en el cuidado que deseemos para nuestra piel.

Los negocios dedicados a su comercialización se han extendido a lo largo de los últimos años. La posibilidad de mejorar el cuidado de la piel y beneficiarse de sus numerosas propiedades también ha atraído la atención de los consumidores. Sus precios son algo más elevados que los jabones comunes, pero sus propiedades y su variedad marcan la diferencia. Pero el valor económico no debería impedirnos disfrutar a un nuevo nivel de los jabones naturales, pues su elaboración está al alcance de quien lo desee.

Hacer nuestros propios jabones es muy sencillo y tan solo necesitamos un pequeño grupo de ingredientes de fácil acceso. A partir de los más básicos, elaborados a base de agua, sosa cáustica y una amplia gama de aceites, disponemos de una gran variedad de creaciones. Aceite de coco, rosa mosqueta, sésamo, aceite de oliva e incluso chocolate son varios de los ingredientes posibles, prueba de la variedad y de las posibilidades de los jabones naturales.

Uno de los más extendidos es el compuesto a base de aloe vera, gracias a su popularidad inicial y a sus propiedades regeneradoras de la piel. Sus ingredientes también son de fácil acceso, por lo que se trata de una buena iniciación. No por ello deberíamos tener miedo a probar otro tipo de ingredientes, pues el proceso de fabricación varía muy poco.

Se trata de un hobby del que podemos obtener gran utilidad en nuestro día a día o ser una alternativa para hacer un regalo original y elaborado por nosotros mismos. Otro aliciente es carácter natural, algo a tener muy en cuenta pues al utilizar recursos ecológicos no perjudicamos al medio ambiente y nuestra piel lo agradecerá. La gran variedad de jabones y composiciones permite crearlos a medida y en base a nuestras necesidades. Tan solo necesitaremos conocer los ingredientes adecuados.

Internet nos abre las puertas al mundo de los jabones naturales y los recursos que ofrece la red son muy numerosos. Blogs y vídeotutoriales ponen a nuestro alcance todos lo necesario para elaborar nuestros jabones. Si queremos dar un paso más, disponemos de numerosos talleres en los cuales tendremos todo lo necesario por un precio muy asequible. Solo necesitaremos aplicar nuestra dosis de iniciativa y creatividad para poder disfrutar de esta alternativa ecológica y saludable.