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Decorar jabones con la técnica del découpage

Ahora que ya sabemos cómo hacer nuestros propios jabones naturales, hoy os proponemos una técnica muy sencilla y muy resultona para decorarlos. Así podremos crear diferentes modelos de jabones para que puedan combinar con nuestros baños, lavaderos o personalizarlos para regalar a nuestras amistades.

Esta técnica decorativa tiene su origen en la Europa de la Edad Media. El término découpage, de origen francés, significa recortar. Se trata de una técnica que usa como base papeles impresos o telas que se pegan sobre soportes varios como maderas, cerámicas, velas, vidrios, lozas, cartones o jabones. Se persigue que el resultado final simule una pintura hecha a mano, utilizando técnicas de patinado y barnizado.

Los utensilios básicos que vamos a necesitar son:

  • Pastillas de jabón
  • Servilletas decorativas
  • Un cúter o cuchillo afilado
  • Lija de grano extrafino
  • Cola blanca diluida con agua o gel medium especial para el decoupage con servilletas
  • Un pincel blando
  • Barniz vitral transpartente

El gel medium especial para decoupage y el barniz vitral incoloro los podemos encontrar fácilmente en cualquier tienda de manualidades, así como la lija de grano extrafino, de 1500, 1800 o 2400.

Para comenzar, necesitamos nuestra pastilla de jabón natural. Con la ayuda de un cúter o un cuchillo bien afilado iremos tallando el jabón para darle la forma que prefiramos y perfeccionando el acabado. Por ejemplo, podremos redondear los bordes o ir eliminando partes hasta dejar una pastilla redonda. Para dejar un mejor acabado, lijaremos bien la superficie y los bordes con la lija de grano extrafino.

tallar jabon

A continuación, tendremos que elegir el motivo decorativo de la servilleta que vayamos a estampar en nuestra pastilla de jabón. Normalmente, las servilletas tienen varias capas, así que lo primero que tendremos que hacer es separar las capas y quedarnos con la que tiene la tinta impresa. Para recortar nuestro motivo decorativo no usaremos las tijeras, sino que emplearemos la técnica de recorte “a pellizco”, es decir, pellizcaremos un pliegue de la servilleta cercano a nuestro dibujo e iremos, poco a poco y con cuidado, recortando el motivo, procurando dejar un pequeño borde de unos milímetros a su alrededor para no apurar el dibujo y correr el riesgo de dañarlo.

Con el jabón bien lijado y preparado, dispondremos nuestro motivo decorativo sobre la parte de la superficie que hayamos elegido para pegarlo. A continuación, lo pegaremos usando la cola blanca diluida en agua o el gel medium especial para el decoupage con servilletas sobre jabón. Nos ayudaremos de un pincel blando para su pegado. En este paso tendremos que ser mañosos y cuidadosos para evitar que queden arruguitas en la servilleta. Como truco, y para evitar que se nos queden pegados los dedos y dañemos el papel, podemos ayudarnos de un trozo de film transparente para alisar el papel de servilleta. Dejaremos secar alrededor de una hora.

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Aunque con cola blanca diluida en agua también se puede hacer, si tenemos la oportunidad de usar el gel medium especial para decoupage, el resultado será mucho mejor. Se trata de una sustancia acrílica cuya función es ampliar la capacidad técnica de las pinturas acrílicas. Sin embargo, en este caso lo que hace es atrapar la tinta de la imagen para dejarla totalmente pegada en nuestro soporte. Además, este gel también actúa como barniz, dando un acabado más bonito y duradero a nuestro jabón.

Si hemos preferido usar la cola blanca diluida en agua, tendremos que dar una capa de barniz vitral para el acabado. De este modo, nuestro motivo decorativo quedará perfectamente fijado, lucirá un acabado brillante y durará por más tiempo el efecto decoupage.

Como véis, se trata de una técnica muy sencilla que nos permitirá decorar nuestros jabones caseros y hacerlos únicos y especiales, una manualidad que podemos hacer perfectamente con los más pequeños. Además, ahora que se acercan ya las Navidades, puede ser una idea estupenda para regalar. Solamente tendremos que comprar un cestito de mimbre, pintarlo o decorarlo y llenarlo de jabones caseros decorados con decoupage para regalar a nuestros familiares y amigos. Un detalle bonito, único y especial.

En este post nos hemos centrado en el decoupage sobre jabón, sin embargo, esta técnica se puede usar sobre todo tipo de superficies. Aplicando los productos especiales para cada una de ellas podremos decorar platos, ceniceros, cajitas de madera o de cartón, textiles, collares, pendientes… Las posibilidades son infinitas, así que anímate con el decoupage y personaliza tus objetos!

decoupage

Cómo hacer champú casero de Aloe Vera

Seguro que todos conocemos algunas de las muchas propiedades que la planta de alove vera tiene para nuestra piel (alivio de quemaduras y heridas, hidratación…). Hoy os proponemos elaborar un champú casero de aloe vera a partir de jabón natural casero ¿Os animáis?

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La planta de Aloe Vera

El Aloe Vera, también conocido como sábila o acíbar en España, ha sido utilizado, al menos, desde la época egipcia (c.IV milenio aC), como bien reflejan los bajorrelieves de algunos de los templos conservados hoy en día. Se dice que Cleopatra lo usaba en sus tratamientos de belleza y que los griegos la utilizaban como remedio para un montón de afecciones cutáneas, insomnio, transtornos digestivos, calvicie…

Actualmente se conocen y se cultivan muchas variedades de aloe, pero el que más propiedades posee es el aloe vera. Se caracteriza por sus capacidades anti-bacterianas, anti-hongos, anti-virales y antioxidantes, además de sus propias vitaminas y minerales.

Sus aplicaciones son muy numerosas y los méotodos de uso muy sencillos. El método más común es la aplicación directa del gel de sus hojas. Además, es muy fácil de elaborar geles y aceites para su masajes, cremas naturales, jabones, etc.

Ayuda a la reparación de afecciones cutáneas tales como eccemas, psoriasis, acné o la rosácea. En heridas, quemaduras y ampollas, calma rápidamente el escozor y picor. También alivia los herpes labiales y genitales, el pie de atleta y otros hongos. Y después de la depilación, ayuda a calmar la piel además de ofrecer una hidratación extra.

Con respecto al cabello, se dice que ayuda a mejorar la sensación de picor que a veces podemos tener, así como la caspa, además de estimular y fortalecer el crecimiento de nuestro pelo. Por eso, hoy os traemos una receta muy fácil para elaborar un champú casero de aloe vera, usando además como base nuestro propio jabón natural.

Champú de aloe vera natural

Mantener un cabello limpio, cuidado y brillante cada vez es más difícil. Factores como el estrés, la mala alimentación y los malos hábitos hacen que nuestro pelo, así como nuestro organismo en general, se debilite y se vuelva quebradizo y apagado. Además, el abuso de los componentes sintéticos y químicos en los productos de cuidado e higiene personal ha provocado que estos síntomas que hemos comentado aparezcan antes y con mayor frecuencia. Por eso, cada vez es más común encontrar a gente que se preocupa por usar productos ecológicos, naturales o sin aditivos, así que esta recete que os proponemos es estupenda si queréis empezar a cuidar vuestro cabello usando productos naturales y hechos por vosotros.

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Los ingredientes que vas a necesitar son:

  • 70 gramos de jabón natural rallado
  • 2 tazas de agua
  • El gel de 2 hojas de aloe vera de aproximadamente 20 cm de longitud
  • El zumo de 1 limón
  • Colorante vegetal, opcional
  • Aceite esencial del olor que prefieras
  • 2 cucharadas soperas de glicerina, opcional
  • 1 cucharada de Laurilsulfato tritanolamina. Opcional, es para hacer espuma

Los utensilios que necesitarás son:

  • Una cacerola
  • El vaso de la licuadora
  • Una cuchara de madera
  • Un embudo
  • Una botella o frasco de plástico, con tapón, para su envase (500ml)

Los ingredientes opcionales ayudan a que nuestro champú haga espuma por eso no pasará nada si no los incluimos. De todas formas, en cualquier herboristería o tienda de productos naturales podremos encontrarlos sin problemas.

Para empezar, pondremos a calentar una taza y media de agua en la cazuela que hayamos elegido. Cuando llegue a ebullición, añadiremos los 70 gramos de jabón natural rallado y removeremos con la cuchara hasta que se disuelva y se transforme en una mezcla homogénea, aproximadamente en unos 10 minutos.

Cuando la mezcla esté homogénea, apagaremos el fuego y retiraremos. En este momento, añadiremos el laurilsulfato y la glicerina, para conseguir ese efecto espumoso, y removeremos con la cuchara hasta que quede todo bien mezclado.

Por otro lado, en el vaso de la licuadora, añadiremos el gel de las hojas de aloe vera. Para extraerlo, es muy sencillo: sólo tendréis que cortar los laterales de las hojas con un cuchillo, separar las dos cortezas y raspar toda la pulpa del interior. A continuación añadiremos la media taza de agua que nos queda y el zumo de limón. Licuamos todo junto.

Para terminar, tendremos que añadir el licuado de aloe vera, agua y gel a la mezcla de jabón natural, laurilsulfato y glicerina, poco a poco y siempre removiendo con la cuchara para que se integre todo bien. Éste también será el momento de añadir el aceite esencial y el colorante vegetal que hayamos elegido.

Cuando todos los ingredientes estén perfectamente integrados y formen una mezcla homogénea, podremos ya envasar nuestro champú natural de aloe vera. Para ello nos ayudaremos del embudo. Para su conservación recomendamos un lugar fresco y seco. Puede aguantar en perfecto estado hasta tres meses.

Si la mezcla hubiera quedado demasiado espesa o nos gustase más líquida, podremos rebajarla en el momento que mezclamos el gel de aloe vera, el zumo de limón y el agua, aumentando la cantidad de esta última.

Fácil ¿verdad? Pues no os lo penséis más y poneos manos a la obra! Aprovechad vuestros jabones naturales caseros y las propiedades del aloe vera para conseguir un pelo sano, cuidado y brillante

Jabones decorativos

Cuando se acercan cumpleaños, aniversarios, navidades, graduaciones…cualquier evento en el que hay que comprar algún detalle pero nunca se nos ocurre el qué comenzamos una batalla interna que termina comprado 5 cajas de bombones idénticas.

Una buena opción, además de ser original, personal y económica, es la creación de nuestros propios jabones decorativos.

Los jabones ya no son solo complementos de baño que esconder en las duchas, ahora tener jabones bonitos decorando tu lavamanos hacen que tu aseo tenga cierto estilo, por eso cada vez más tiendas o perfumerías se han sumado a la moda de los jabones decorativos y los exponen de mil y un formas diferentes.

Hacer tus propios jabones no es difícil. Tan solo necesitas una barra de jabón 100% de glicerina.

Esta clase de jabón suele ser de color transparente, es 100% natural y además de limpiar las pieles grasas, es muy usado cuando se tiene mucho acné, hidrata la piel. Su composición hace que además de hidratar, deje la piel suave y tersa.  No tiene ningún componente sintético por tanto no es específica para ningún tipo de piel y no daña.

Una vez que tienes el jabón de glicerina, tienes que cortarlo en cuadraditos pequeños y ponerlos en un recipiente que puedas poner en el microondas. Acuérdate, nada que tenga papel de aluminio o vajilla pintada a mano porque algunas pinturas contienen metal y el metal es un material nada recomendado para las ondas que produce el microondas.

Una vez que tienes los cuadrados de jabón y el recipiente, puede ser perfectamente un baso, lo metes en el microondas y lo pones unos segundos, pero no muchos, tan solo para que se derrita. Tienes que tener en cuenta la potencia de tu microondas, muchas veces con 5 segundos son suficientes pero otras veces necesitas hasta 10 segundos para que el jabón se derrita.

Es mejor esta revisando su proceso y no dejarlo mucho tiempo. Nunca puede llegar al límite en el que el jabón hierve y provoca espuma, si llega a ese estado es posible que se hayan perdido algunas propiedades de la glicerina.

Además del jabón ya derretido necesitas colorantes vegetales y esencias para darle el aroma.

Hacer jabones decorativos es como hacer pasteles, también se necesitan los modeles, pueden ser perfectamente moldes para galletas.

Es muy probable que al jabón derretido le saliese una capa muy parecida a la nata por encima, no te preocupes, es normal, tan solo revuelve y quítasela.

Al añadir los colorantes vegetales tienes que ser rápida, o rápido, porque el jabón se enfría con mucha facilidad y se endurece, por tanto el color no se impregna bien. Intenta añadir el color lo más rápido posible y revuelve para que quede un color homogéneo.

Si quieres que tus jabones tengan un toque brillante, como por ejemplo purpurina, o pequeños detalles como diamantitos, añadelos antes al molde. Extiende esos pequeños detalles en el molde para que cuando vuelves la mezcla del jabón sobre ellos queden totalmente integrados en el líquido.

Hay que tener en cuenta, antes de de volcar el jabón, que tienes que hacerlo de una forma suave para evitar crear burbujas y que el tacto sea diferente en las diferentes zonas del jabón.

Si ha sido demasiado rápido y han salido esas pequeñas burbujas no hay de que alarmarse, con un vaporizador y un poco de alcohol desaparecen. Echas un poco en la zona afectada y como nueva.

El siguiente paso viene de la mano de tu imaginación. Es el momento en el que haces los modelos o dibujos a tus jabones personalizados.

Tienes que esperar a que el jabón esté tibio y a temperatura ambiente para poder guardarlo en tu congelador durante 10 o 15 minutos.

La espera nunca es tan larga pero al fin tendrás tus jabones listos. Solo tienes que despegarlos de los moldes de galletas con cuidado de no despegar los detalles que le añadiste o las figuras de los moldes.

Una vez que tus jabones están listos es recomendable que los envuelvas en papel transparente de cocina y así no perderán propiedades.

Crear jabones es una buena opción cuando no sabes que regalar, tan solo tienes que atender a los detalles cuando ya has creado el jabón, por ejemplo, una caja bonita, con los jabones y un bonito lazo, otra opción cuando te encuentres en la espiral viciosa de no encontrar el regalo perfecto. 

La colección de jabones de otoño ya está a punto

El otoño está a la vuelta de la esquina, y qué mejor manera de darle la bienvenida que con una fabricación de jabones artesanales. El otoño es una buena época para inventarse nuevas formas olorosas que, con un poco de colorido, quedarán estupendas en nuestro baño (o en donde sea) Hacer jabón no es difícil, ya lo hemos ido viendo a lo largo de los artículos que he ido publicando. Pero cada jabón tiene su historia y a veces requieren más atención por nuestra parte. Los jabones más creativos suelen ser los que más trabajo dan, pero al final todos aportan un resultado magnífico. Y merece la pena.

Uno de los jabones que se suelen hacer ahora que el otoño está a punto de llegar, es el jabón que combina la esencia del aguacate, con aceites como el coco, ricino,  o karité. Una mezcla, sin duda, explosiva para la piel y los sentidos. No te dejará indiferente. La fórmula exacta es la siguiente:

– Aceite de coco (utilizaremos 120 gramos)

– Aceite de oliva (530 gramos, aproximadamente)

– Aceite de aguacate (con 50 gramos será suficiente)

– Aceite de ricino (60 gramos bastará)

– Manteca de Karité (70 gramos)

– Agua destilada (utilizaremos 270 gramos, aproximadamente)

– Hidróxido de sodio (100 gramos, aproximadamente)

Esta combinación de componentes no solo dará una frescura a la fragancia del jabón, sino que los colores resultantes serán vivos y muy llamativos. Anímate y crea tu propio jabón. Puedes escoger los ingredientes que más desees. Piensa que algunos jabones están indicados para las mascotas, otros se pueden utilizar para la higiene de la cara, y otros para las manos. Y si las piezas de jabón no te convencen, también puedes optar por hacer jabón líquido. Según combines los elementos que vayas a añadir, podrá ser para la ducha o para lavar la ropa.

El arte del jabón no conoce límites. Tan solo estás tú, tu imaginación y las ganas que tengas de explorar nuevos horizontes perfumados.

Jabón casero ecológico y medicinal, ¿te animas?

Todos sabemos la importancia que está recobrando ahora mismo el cuidado del medio ambiente. Y desde Jabones.biz queremos plantearos la posibilidad de contribuir con la causa ecológica fabricando jabones naturales no solo caseros, sino además ecológicos, para así conservar nuestro medio ambiente. Son ya muchas las empresas de cosméticos que han optado por trabajar sus productos sin la necesidad de testarlos con animales, como por ejemplo Lush.

Para fabricar jabones caseros ecológicos necesitarás estos ingredientes. Toma nota y ¡manos a la obra!

Lo primero y más básico será el jabón base. Para fabricarlo se necesitará agua destilada, sosa cáustica (si puede ser de la marca El bosque verde, mejor. Son muy ecológicos) y aceite de oliva.

Aproximadamente utilizaremos 190 gramos de agua destilada, 80 gramos de sosa cáustica y 600 gramos de aceite.

Con esta mezcla obtendremos el jabón base, pero para enriquecerlo y dotarle de olores y colores, podemos añadirle complementos nutricionales o ecológicos que encontrarás en tiendas dietéticas o naturalistas. En mi caso utilizaré alga spirulina, alcaravea y cúrcuma. En el primer caso, emplearé solo un comprimido, en los otros dos me serviré de una cucharada como medida.

Los aceites para darle ese aroma especial van a ser el aceite esencial de sándalo, y el aceite esencial de jazmín (15 mililitros cada uno)

Como siempre, es importante preservar la propia seguridad, por lo que será necesaria la utilización de guantes y una mascarilla. Los utensilios a emplear serán una jarra (puede ser de cristal o plástico) que pueda soportar altas temperaturas, envases amplios de plástico, cucharas, una de madera, y un termómetro de cocina.

Cómo vamos a elaborarlo:

En primer lugar, echaremos el agua destilada en la jarra previamente escogida, y disolveremos la sosa cáustica en ella. Hay que tomar precauciones para que la reacción química no afecte a nuestra piel, pues es muy dañina. Por eso es importante usar guantes y mascarilla. Lo segundo que haremos será calentar el aceite en un cazo. La temperatura de la sosa y del aceite deberán asemejarse mucho, para que no haya contrastes, más o menos deberían tener unos 40 grados centígrados (104º farenheit) Posteriormente mezclaremos tanto el aceite como el agua y la sosa en una botella de 5 litros a poder ser, previamente seleccionada, mezclando ambas.

Si tienes batidora te ahorrarás mucho trabajo. Utilízala para batir la mezcla a mínima potencia durante treinta segundos, haciendo círculos en la misma dirección. Posteriormente incrementaremos un poco la velocidad durante un minuto. Y ya pasado ese tiempo, volvemos a aumentar la velocidad durante un minuto más. Cuando ya hayamos alcanzado este período de tiempo, aumentaremos la velocidad a la máxima posible y batimos durante 3 minutos. La textura resultante de la mezcla debería ser espesa, próxima a las natillas. Para hacer dos tipos de jabón, verteremos la mitad de esta mezcla en un recipiente, y la otra mitad en un recipiente diferente.

En uno de los recipientes haremos jabón de spirulina y alcaravea. Añadimos los trocitos de spirulina (machacada previamente en un mortero) y la cucharada sopera de alcaravea, más los 15 milímetros de aceite esencial de sándalo. Lo mezclamos todo y ya tenemos una tipología de jabón.

Para el jabón de cúrcuma, añadiremos en el otro recipiente restante una cucharada de cúrcuma y 15 mililitros del aceiten esencial de sándalo.

Posteriormente añadiremos ambos jabones a los moldes y lo dejaremos enfriar a temperatura ambiente durante todo un día. Cuando ya estén listos, podemos decorarlos a placer, pero es necesario esperar al menos 30 días antes de su utilización.

Aceites esenciales, arcillas, barro y extractos para nuestra piel

Los mejores complementos para decorar e intensificar tus jabones… aquí los tienes. Desde los aceites más utilizados hasta las infusiones que mejor tratan nuestra piel.

Aceites Esenciales:

Es conocido por todo el mundo que los aceites provienen de las plantas, y lo único que ha evolucionado con el tiempo ha sido la manera de extracción y su uso, cambiando según las épocas, adaptándose a nuevas necesidades, etc.. Los orígenes se sitúan en las primeras civilizaciones. La literatura propia de la India describe minuciosamente más de 700 sustancias diferentes con las que crear aceites esenciales: canela, nardo, mirra, cilantro, jengibre…

En China, sin embargo, la tradición muestra una conexión directa con la acupuntura, técnica milenaria que se sirve del opio, jengibre y alcanfor como métodos terapéuticos del ritual. En el Antiguo Egipto, sus trucos higiénicos se remontan a las plantas medicinales como el cerro y la mirra, empleados mayoritariamente para cubrir los cadáveres, en embalsamamientos, etc…

Los aceites esenciales requieren de un estudio profundo para averiguar a ciencia cierta cuáles son sus consecuencias positivas, y cuáles son los beneficios para la piel. Los aceites más utilizados son el de la rosa, el geranio, árbol de té, limón, clavo, canela, menta, eucalipto, azahar, lavanda…

Las arcillas y barros:

 La arcilla tiene como componentes ciertos minerales naturales que tienen grandes beneficios sobre la piel. Dependiendo de los minerales que sean, las arcillas tendrán una u otra utilidad. Por ejemplo:

– La arcilla roja: se utiliza normalmente para las pieles mixtas, y sobre todo, las grasas. Está recomendado para problemas cutáneos como la cuperosis, acné, herpes, psoriasis, transpiración excesiva, etc…

– La arcilla blanca: también recibe el nombre de caolín, y es un buen exfoliante para la piel. Nutre, cicatriza y además prevé las arrugas, alargando su aparición. Las pieles más indicadas para este tipo de arcilla son las secas y sensibles.

– La arcilla rosa: es una combinación entre la arcilla roja y la blanca.

– La arcilla verde: es buena para absorber y cicatrizar. Antiséptica como ninguna, se utiliza normalmente sobre pieles mixtas y grasas; los casos de dermatitis también verán un resultado positivo.

– La arcilla azul: tiene su origen en la ceniza volcánica australiana, y es perfecta para pieles grasas.

– Rhassoul: su origen se sitúa en Marruecos, y su principal función es la de hidratar y alimentar a la piel.

– El barro del Mar Muerto: Hidratan, calman y relajan. Su acción reductora de toxinas provocan una estimulación en la cicatrización de posibles heridas.
Los extractos:
Podemos agruparlos en tres sustancias: algas, aloe vera y frutas y verduras:
Algas: ejemplos como kombu, coralina officinalis, wakame o spirulina son perfectos para devolverle a la piel las vitaminas que puede haber perdido con el tiempo. Los minerales, el iodo y el magnesio también forman parte de sus beneficios. Su utilización produce una oxigenación de la piel, reafirmándola y desintoxicándola; se nutre y además alarga la posible aparición de arrugas.
Aloe Vera: el resultado de tan natural remedio se obtiene triturando las hojas de aloe vera que normalmente rondan los tres años. Entre sus beneficios, se encuentra sus efectos anti inflamatorios, cicatrizantes y sobre todo, regeneradores. Las llagas, manchas, psoriasis o el acné son los principales problemas a los que hace frente.
Frutas y verduras: La piña, el tomate, la granada o las uvas son algunas de las frutas o verduras que contribuyen a una piel más hidratada. Antioxidantes, astringentes, hidratantes o simplemente capaces de activar la circulación, estos elementos son muy recomendables, sobre todo si quieres hacer jabón casero natural.

El día de la madre se acerca….

¿Qué mejor regalo para una madre que unos aromáticos jabones caseros? Comprarlos es lo más fácil del mundo, y las madres se merecen lo mejor. Así que…manos a la obra. Esta vez os traigo la posibilidad de hacer jabón casero de naranja, miel y canela. Algo especial para una persona especial.

Empecemos por los ingredientes necesarios (para doce piezas de jabón, aproximadamente)

– 210 gramos de Aceite de Oliva

– 210 gramos de Aceite de Babasu

– 140 gramos de Aceite de Coco

– 140 gramos de Aceite de Jojoba

– Menos de 100 g de Sosa Cáustica. 95 gramos será lo más adecuado.

– 230 gramos aproximadamente de Agua

– Miel (utilizaremos únicamente una cucharada pequeña)

– Canela en polvo

– Un limón (emplearemos la cáscara)

– Gafas

– Mascarilla

– Un molde

– Un recipiente

– Una olla

Para darle el toque a naranja, necesitaremos un Aceite Esencial de Naranja, y utilizaremos 20 gramos del mismo (unas ochenta gotas)

Elaboración:

  • Para evitar que la Sosa Cáustica afecte negativamente a nuestro mobiliario, es mejor tomar precauciones y cubrir la zona de trabajo con papel de cocina o periódicos mismamente. Posteriormente cogeremos un recipiente en donde realizar las mezclas pertinentes. En mi caso, es un bol rectangular de silicona, simple y muy útil (aguanta bien las altas temperaturas) Yo he optado por cubrir la superficie con un poco de canela, para que decore mejor los jabones.
  • Lo primero que hay que hacer es medir los aceites, las mantecas y todos los ingredientes para fundirlos bien a fuego lento. Para ello, necesitarás una olla. La clave está en no calentarlo todo a más de 70º.
  • El agua lo mediremos con un vaso, como es lógico. Y después nos enfundamos bien las gafas de protección (para evitar la corrosión de los elementos químicos) y la mascarilla, protegidos en condiciones para que la sosa cáustica no nos afecte. Mediremos ésta en otro vaso aparte. Una vez en la zona del fregadero, vertemos la sosa cáustica dentro del vaso de agua. Después removemos bien, lo que producirá una serie de vapores, pero ¡no asustarse! Es normal. Se deja enfriar un poco, y añadimos la cucharada de miel. El líquido se tornará en otro color.
  • En este caso será recomendable utilizar una batidora, a pesar de que podamos arriesgarnos a que el jabón salga más líquido de lo normal. Los aceites calentados en la olla tienen que estar a 35º o máximo a 40º. Los añadimos dentro de la batidora junto con los aceites que lo espesarán más, y todo ello se mezclará a máximo 65º. Mi recomendación es que trabajéis con temperaturas más reducidas, entre 25º y 30º es ideal.
  • Añadimos la sosa cáustica, la miel y el agua a la batidora para mezclarlo todo bien, sin habernos quitado las gafas y la mascarilla, elementos importantes. Cuando el líquido esté completamente espeso (parecido a un pudding) el jabón ya estará en su punto. Dejamos reposar la  mezcla mientras rallamos la piel de un limón. También lo incorporamos a la mezcla, junto con los aceites esenciales, y se remueve todo nuevamente. No dejéis que el jabón se enfríe, pues el proceso de saponificación requiere de cierta temperatura.
  • Cuando esté todo bien mezcladito, empieza la fase del molde. Los moldes suelen tener una textura blanda y maleable, por lo que es mejor que los coloquéis sobre una superficie firme y dura. Vertemos toda la mezcla por el molde, uniformemente, y lo envolvemos con toallas para evitar que pierda el calor. Acto seguido, tanto el molde como la superficie dura que hayamos seleccionado (bien vale una tabla de madera) y lo colocamos sobre una zona en donde pueda reposar sin obstáculos. Necesitará de unas cuántas horas (desde 6 horas hasta 24 horas) para que el proceso se complete. Cuando el molde ya no desprenda calor, la saponificación habrá finalizado.
  • Después llega el proceso de corte; habrá que cortar con cuidado las piezas de jabón, y dejarlos reposar durante un par de semanas para que maduren y se queden perfectamente compactas.

 

Jabón líquido casero para tu lavadora

Os presentamos un video en el que podréis ver cómo hacer jabón líquido para tu lavadora en tu propia casa. Un remedio ideal para la crisis.

Cómo hacer jabón translúcido

¿Alguna vez te has preguntado cómo hacer que los jabones no sean opacos? ¿Quieres darles un toque translúcido? En el video a continuación verás cómo hacerlo… y además te servirá para perfeccionar tu inglés

Cómo hacer Jabón Natural y Artesanal

Hola a todos.

Aquí os dejamos un video estupendo de cómo elaborar tu propio jabón en casa.

Animaros todos.

¡Y Gracias a espiritubosque.es!